Las clases comienzan con conflicto porque no se resolvió la paritaria en la mayoría de las provincias. El Gobierno Nacional no convocó a la paritaria nacional docente y por lo tanto el congreso nacional de CTERA convocó a un paro nacional para el próximo lunes 2 de marzo.
Esteban Sueyro para Página 12 |
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24.02.2026 22:44 | El lunes 2 de marzo comienzan las clases en la mayoría del país, salvo en la Ciudad de Buenos Aires y Chubut, que comenzaron antes. Las clases comienzan con conflicto porque no se resolvió la paritaria en la mayoría de las provincias.
El Gobierno Nacional no convocó a la paritaria nacional docente y por lo tanto el congreso nacional de CTERA convocó a un paro nacional para el próximo lunes para contener los distintos conflictos provinciales y responsabilizar al gobierno de Milei, que se desentiende del sistema educativo nacional.
La novedad de este año fue la derogación de la Ley de Financiamiento Educativo sancionada en el 2005, que obligaba al estado nacional a invertir el 6% del PBI nacional en educación. Esta derogación pasó sin pena ni gloria en el debate por el presupuesto nacional y las consecuencias son el abandono de las provincias y el desfinanciamiento de un sistema educativo que agoniza. Esta ley fue un trabajo conjunto del ministro Daniel Filmus, el ex presidente Néstor Kirchner y el ex secretario general de la CTERA Hugo Yasky. Se discutió en cada escuela y fue la base que permitió volver a poner el eje en educación luego de décadas de abandono.
El gobierno de Milei no construye escuelas, no distribuye netbooks, no compra manuales y no discute salarios. Estamos ante una nueva realidad donde las provincias pobres pagan salarios docentes por debajo de la línea de pobreza y escuelas que se caen a pedazos por los magros presupuestos educativos provinciales.
Al contrario de la mirada del gobierno libertario, debemos volver a discutir la nacionalización del sistema educativo.
Si no lo hacemos estamos condenados al fracaso y el abandono de las provincias que no pueden financiar la educación y por lo tanto, abandonando a nuestros niños y niñas a un futuro incierto.
El autor es Docente y referente de la Corriente de los Trabajadores de la Educación. Militante de PxC